Otra de las tiras cómicas más conocidas de Bruguera, que salieron de los lápices de Ibañez en los años 60s son Pepe Gotera y Otilio. Nacidos en las páginas de la revista Tio Vivo, han sido complemento de otras compilaciones, teniendo brevemente una serie propia. La parodia de los típicos obreros chapuzas que ha habido en España desde tiempos inmemoriales. Para distinguirlos, tenemos a Pepe Gotera, el jefe con traje y un sombrero. El cual al principio era verde, como los zapatos, por la adaptación del coloreado a las tiras en blanco y negro. Posteriormente pasó a ser rojo en las tiras de color. Este trabaja poco o nada, dedicándose a hablar con los clientes y dejando el total del trabajo a su subordinado. Otilio es el currante, pero típico español que trabajar, poco y escaquearse mucho. Siempre pensando en la pausa para la comida o en terminar con cualquier invento rápido, que siempre suele terminar en un error garrafal destrozando o dejando peor lo que tenían que arreglar. Los podemos encontrar como a muchos otros personajes de Bruguera en alguna de las tiras de 13 La Rue del Percebe.
Como las historias suelen ser cortas, para describir sus desventuras pondré varios ejemplos de chapuzas en edificios. Su primer encargo es la reparación de una antena de televisión, la cual al manipularla hace que Pepe se caiga de la azotea, pero que vuelva gracias a rebotar con un toldo. Otilio la desmonta, tirando parte por el borde de la azotea, que cae en un café a un cliente. Al tapar el agujero que ha dejado, le tira el cemento al vecino del piso de abajo. Cuando terminan de instalar la nueva antena, al probar el televisor, que en los años 70s era un lujo muy caro, al tener ruedas es empujado por la ventana y estrellado. Lo que les hace terminar a Pepe Gotera persiguiendo a Otilio por lo que les va acostar el televisor. Otra de las tiras trata sobre la reparación de un aparato de aire acondicionado, que por casualidad es en el piso superior a la casa de Rompetechos, a la que le hacen un agujero en el techo. Increíblemente Otilio logra hacerlo funcionar, pero a tanta potencia que manda a su jefe por la ventana. Para volverlo a arreglar, Otilio hace que en vez de frio de calor y quema al cliente. Terminando de nuevo siendo Pepe Gotera y Otilio perseguidos por el cliente chamuscado.
Guión: Francisco Ibáñez
Dibujo: Francisco Ibáñez
Tintas: Francisco Ibáñez
Color: Francisco Ibáñez
Letras: Francisco Ibáñez
Ed. B. 240 pag.
Como las historias suelen ser cortas, para describir sus desventuras pondré varios ejemplos de chapuzas en edificios. Su primer encargo es la reparación de una antena de televisión, la cual al manipularla hace que Pepe se caiga de la azotea, pero que vuelva gracias a rebotar con un toldo. Otilio la desmonta, tirando parte por el borde de la azotea, que cae en un café a un cliente. Al tapar el agujero que ha dejado, le tira el cemento al vecino del piso de abajo. Cuando terminan de instalar la nueva antena, al probar el televisor, que en los años 70s era un lujo muy caro, al tener ruedas es empujado por la ventana y estrellado. Lo que les hace terminar a Pepe Gotera persiguiendo a Otilio por lo que les va acostar el televisor. Otra de las tiras trata sobre la reparación de un aparato de aire acondicionado, que por casualidad es en el piso superior a la casa de Rompetechos, a la que le hacen un agujero en el techo. Increíblemente Otilio logra hacerlo funcionar, pero a tanta potencia que manda a su jefe por la ventana. Para volverlo a arreglar, Otilio hace que en vez de frio de calor y quema al cliente. Terminando de nuevo siendo Pepe Gotera y Otilio perseguidos por el cliente chamuscado.
Guión: Francisco Ibáñez
Dibujo: Francisco Ibáñez
Tintas: Francisco Ibáñez
Color: Francisco Ibáñez
Letras: Francisco Ibáñez
Ed. B. 240 pag.
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